A pesar de haber estudiado HTML, CSS y Javascript, y de haber utilizado previamente programas como Front Page, Dreamweaver o Adobe Muse, decidí, hace un par de años y tras ver alguna de las cosas que se estaban haciendo entonces, trabajar con WordPress para realizar mis sitios web.

Empezaré por decir que WordPress es un CMS, de las siglas en inglés de Content Manager System, que en español es un Sistema Gestor de Contenidos.

Como su propio nombre indica es un sistema que nos permite gestionar contenidos y, en nuestro caso, gestionar los contenidos de una web. Los CMS trabajan con una base de datos y serían la herramienta que nos permite crear, clasificar, modificar o publicar cualquier tipo de información en las páginas web.

Sabiendo eso y que hay otros muchos CMS tanto generales (Drupal, Joomla) como más particulares (Magento, Prestashop), ¿por qué elegir WordPress en concreto?

En la actualidad WordPress se utiliza en más del 30% de todos los sitios web a nivel mundial.
Empezó siendo una plataforma de blogging, pero con el paso del tiempo se ha ido adaptando y haciendo más versátil, permitiendo la creación de todo tipo de páginas web. Es, además, un software de código abierto, lo que quiere decir que es completamente gratis y redistribuible, muy fácil de personalizar e implementar y con una comunidad de seguidores que está en continuo crecimiento.

Debido a esto existe una gran variedad de temas, constructores, plugins y todo tipo de herramientas que permiten obtener resultados vistosos y funcionales sin necesidad de saber nada de programación (si además tienes conocimientos siempre podrás alcanzar más y mejores resultados). Por si fuera poco, la instalación de esas herramientas se puede hacer con un par de toques de ratón, y muchas de ellas son gratis o, al menos, tienen una versión gratuita que puede bastar para muchos usuarios.

Los constructores para WordPress que mencionábamos antes permiten crear sitios web de manera WYSIWYG (What You See It’s What You Get), es decir, lo que ves en pantalla es el resultado final que obtienes, utilizando sólo el ratón para posicionar, modificar o dar estilo a los distintos elementos de la página. Algunos de estos serían: Divi, Thrive Architect, o Elementor.

Los temas nos permiten controlar la apariencia de las páginas, y hacer que éstas puedan estar especializadas para distintos sectores o ideas: eCommerce, blogs, portfolios, sitios de fotografía, de consultorías, de peluquería, hoteles, restaurantes, etc., que ya han sido diseñados por distintas empresas o particulares y donde hay gratuitos o de pago, si bien estos últimos suelen ofrecer muchas ventajas de las que no disponen los primeros.

En cualquier caso siempre se puede partir de una pantalla en blanco y crear el diseño y todo el contenido sin necesidad de utilizar un tema.

Algo fundamental a la hora de elegir un tema, es tener en cuenta que este sea responsive, esto es adaptable, y se obtenga una buena visualización de las páginas independientemente del medio desde donde se visualicen: ordenador, tablet o móvil.

Los plugins son una excelente forma de añadir funcionalidad a un sitio web creado con WordPress, que te pueden permitir llevar un control del SEO, crear una tienda virtual, establecer un calendario de reservas, tener conocimiento de las estadísticas de uso del sitio, mejorar el aspecto o el tamaño de las imágenes, etc.

Algunos de los más populares son: Woocommerce, Jetpack, Yoast SEO, All-in-one WP migration, etc.

Como en los casos anteriores los hay gratuitos y de pago, teniendo estos últimos la ventaja de ir actualizándose periódicamente y ofrecer más prestaciones, pero muchas veces es suficiente tener uno gratuito o una versión gratuita, para obtener los resultados necesarios.

El mayor inconveniente de los plugins es, desde mi punto de vista, que el uso excesivo de estos puede llegar a ralentizar mucho el sitio web, por lo que hay que tener esto en cuenta a la hora de instalar demasiados y ver la posibilidad de, si con una sencilla programación, se puede evitar el uso de algunos de ellos y, desde luego, desactivar los que se han utilizado o se utilicen para casos concretos y luego no sean necesarios.

Por lo general WordPress mantiene un alto nivel de seguridad. Es cierto que no existe en internet un sitio web inexpugnable, pero WordPress realiza con frecuencia actualizaciones de seguridad para proteger los sitios web de vulnerabilidades y existen también plugins que ayudan a reforzar esa seguridad.

Creo que están claras las virtudes de un sistema que, como todos, no es perfecto, pero que indudablemente me ha convencido y me permite hacer todo tipo de diseños y expresar mi creatividad con confianza y sabiendo que puedo ofrecer a mis clientes un producto acabado seguro, atractivo y eficaz.

En futuros post os hablaré de los plugins y herramientas que utilizo personalmente y del tema y constructor que más me ha convencido y utilizo en casi todas mis páginas: Divi.